¿Para qué la medición?

Las mediciones de vía no se ejecutan únicamente para cumplir las reglamentaciones obligatorias vigentes sino, sobre todo, para obtener una base sobre la que planificar de forma rentable las tareas de conservación.

Con el fin de conseguir una visión seria de la rentabilidad de medidas de conservación, y como base para la elección del método óptimo de mantenimiento, se hace necesario el uso de un vehículo de medición de la superestructura con el correspondiente sistema de análisis. En este sentido no sólo es interesante registrar la calidad actual de los parámetros en cuestión, sino también la evolución de los mismos entre cada una de las mediciones. Esto permite elaborar pronósticos sobre el momento en el que se han de realizar las tareas de conservación siguientes, así como realizar análisis posteriores.

La medición como base para una estrategia de CONSERVACIÓN

La amortización ocupa el lugar más destacado en los costes de conservación de la vía. Por lo tanto, se persigue conseguir un aumento de la vida útil de la vía, para obtener una mayor rentabilidad. La eliminación de errores aislados tiene poco sentido; una alta calidad inicial y una estrategia de conservación selectiva, que defina intervalos óptimos de mantenimiento, ofrece ventajas económicas sensiblemente mayores. Los procedimientos de medición de Plasser & Theurer conforman la base para ello. La información que suministran sobre el comportamiento de la vía va mucho más allá que la simple medición de errores aislados.

Tres directrices conforman los pilares de las prescripciones legales para la medición de vías

Para los ferrocarriles europeos se introdujeron directrices sobre la medición de vías, que se consideran ejemplares en todo el mundo.

  1. TSI “Especificaciones Técnicas para la Interoperabilidad”
    La unión europea pretende unificar las reglamentaciones técnicas en todos los ámbitos ferroviarios europeos, con el fin de garantizar un tráfico ferroviario interoperable que trascienda las fronteras.
    Los trenes deben poder circular por las diferentes redes de ferrocarril de la UE sin limitaciones. Esto se alcanzará paso a paso, en primer lugar en el tráfico de alta velocidad. En la euronorma „Infrastructure for High Speed Traffic“ (2003), dentro del apartado sobre la calidad de la posición de la vía (ancho de vía, alineación, nivelación, conicidad equivalente), se definen especificaciones sobre la calidad en forma de límites de velocidad. Cada país define los tramos en los que se aplica esta directiva.
  2. Planificación de la conservación
    Para crear una legislación nacional, es necesaria la definición de valores límite nacionales. Los responsables de infraestructura (de los ministerios o administraciones ferroviarias) elaboran un plan nacional de conservación, basado en límites obtenidos para las correspondientes velocidades. Este plan de conservación incluye más de 30 criterios y determina el nivel de errores individuales que debe mantenerse.
  3. La euronorma 13848 como reglamentación internacional
    Esta norma, al igual que la TSI, define valores límite (TSI – valores límite bajos, euronorma – valores límite altos). La parte 1 de la euronorma 13848 determina los pará­metros de medición, la parte 2 la precisión y la parte 5, muy relevante para los objetivos de la medición, se ocupa de los límites.
    Éstos se dividen en tres niveles: Safety Level = umbral de actuación ­inmediata; Intervention Level = umbral de actuación; Alert Level = umbral de atención.