Desde hace ya casi 200 años, el sistema ferroviario reúne todas las características propias de una movilidad sostenible y, por tanto, orientada hacia el futuro. La base para este medio de transporte tan respetuoso con el medio ambiente la constituye la infraestructura ferroviaria.

Con la aplicación de tecnologías de construcción innovadoras y una gestión sostenible de los materiales, las obras ferroviarias se vuelven más ecológicas. El impacto ambiental se minimiza y se ahorra en recursos. Nuestros métodos de construcción ecológica se basan en cinco factores a fin de asegurar la sostenibilidad de la infraestructura ferroviaria a largo plazo:
Factor 1
Gestión de materiales y logística
El transporte de las máquinas y de los materiales para la superestructura ferroviaria requiere innumerables desplazamientos en camión, la mayoría de los cuales tienen que realizarse por la red de carreteras existente. Esto genera grandes cantidades de CO₂, óxidos de nitrógeno y partículas finas. Con nuestra tecnología de cadena de montaje, en cambio, los materiales se transportan sobre la propia vía dentro de la obra. La gestión logística se lleva a cabo al 100% sobre la vía.
Factor 2
Sin infraestructuras adicionales
Los métodos de trabajo con maquinaria ferroviaria eliminan la necesidad de caminos de acceso adicionales o construidos especialmente para la ocasión. Dichos caminos a menudo discurren por bosques o terrenos agrícolas. La supresión del transporte en camión supone, por tanto, un ahorro en materiales y un menor impacto en la naturaleza.
Una economía circular razonable y la reutilización de materiales ahorran costes y contribuyen, entre otras cosas, a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de Alcance 3. ÖBB-Infrastruktur utiliza cada año elevados volúmenes de materias primas y otros materiales. El grueso corresponde al balasto para el lecho de balasto (balasto de superestructura), del que se adquieren anualmente unas 700.000 toneladas. En segundo lugar, se sitúan las traviesas de hormigón, con unas 60.000 toneladas anuales. La tercera partida más importante en términos de cantidades son los carriles, con unas 30.000 toneladas anuales y reutilizables en su totalidad.
A través de la definición de los materiales a utilizar, en particular el uso de traviesas de hormigón en lugar de traviesas de madera impregnada, todos estos materiales se pueden reinstalar o reciclar en buena medida al término de su larga vida útil. La reciclabilidad y la reutilizabilidad también figuran como criterios de adjudicación ecológicos en el aprovisionamiento de materiales.
Fuente: Nachhaltigkeitsbericht 2021 ÖBB-Holding AG
Factor 3
Protección del entorno
No hay obra que no suponga una carga para el entorno. Los vecinos y el medio ambiente son las principales víctimas de los efectos de las partículas finas y el ruido. A ello hay que sumar la carga adicional de tráfico ocasionada por los camiones en las zonas residenciales. La gestión íntegra de la logística de materiales sobre la propia vía reduce las emisiones y también protege a los habitantes de la zona.
Factor 4
Uso sostenible de los recursos
Un factor decisivo en términos de sostenibilidad y economía circular es la preservación y el ahorro de recursos naturales. En una renovación de vía con maquinaria ferroviaria, los materiales se pueden reprocesar y reutilizar directamente in situ. Esto ahorra tiempo, transporte y material.
Factor 5
Renovaciones más rápidas
La reducción de los tiempos de construcción también mitiga el impacto ambiental. Al recurrir a máquinas de grandes dimensiones se reduce tanto la envergadura de las obras como su duración. Así, se logra minimizar los cortes de vía y las interferencias en la explotación. Los métodos de renovación desde la propia vía en construcción permiten, además, en función de la normativa vigente, la circulación de trenes por la vía adyacente.
Un 30% más ecológico
En términos de indicadores de impacto ambiental, los métodos de renovación realizados desde la propia vía son más de un 30% más ecológicos que las obras ferroviarias convencionales. Gracias a ello, los administradores de infraestructuras mejoran su compatibilidad medioambiental y el balance ecológico de su infraestructura, y se refuerza aún más la imagen del ferrocarril “verde”.
Fuente: “Nachhaltigkeit und Ökologie im Eisenbahnbau”
(Klügel, Lieberenz; ETR, mayo de 2017, No 5)